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¿Mi hijo es TDAH?

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Muchos son los autores que han profundizado sobre el Trastorno de Atención con Hiperactividad (TDAH), diagnóstico “de moda” desde hace años para algunos especialistas del ámbito infantil. Se trata de un trastorno del desarrollo, bastante controvertido, los juicios clínicos de los profesionales no terminan de encauzarse en la misma línea sobre sus posibles causas. Safer y Allen (1976), lo definieron como “una pauta de comportamiento infantil persistente, caracterizada por la actividad excesiva en situaciones que requieren inhibición motora”. Una de las características más asociada es la falta de atención, aspecto que destacan en gran medida los padres cuando vienen a nuestra consulta preocupados, unido al exceso de movimiento y a la constante inquietud que presenta su hijo. Suele comenzar entre los 2 y los 6 años, remitiéndose de forma gradual cuando llega el niño a la adolescencia. En definitiva, se trata de un trastorno de conducta que se manifiesta con un aumento de la actividad física, impulsividad y dificultad para mantener la atención durante un tiempo prologando.

Hay distintos tipos en función de las características más predominantes (de inatención, de hiperactividad, de impulsividad o combinado) y produce consecuencias en todos los ámbitos del menor. Hay que tener especialmente cuidado con su diagnóstico, y éste debe ser hecho por especialistas, ya que durante algún tiempo se ha tendido a “sobrediagnósticar” y se utilizaba esta etiqueta como un cajón de sastre donde se incluía a “niños movidos e inquietos” por sistema. Esto tiene consecuencias para el menor, que observa como “le encasillan” (“son niños considerados muy pesados y revoltosos”), y puede generarle dificultades adicionales. También la familia se ve afectada, sufre el impacto de la noticia, y anticipa con angustia las posibles consecuencias en la vida de su hijo y el entorno, gestionando mal la incertidumbre, y alcanzando niveles importantes de desgaste físico y mental.

Es importante que estemos atentos a las posibles señales que nuestro hijo puede mostrar, que indiquen que no está resolviendo adecuadamente las dificultades. Entre las mismas, recogemos por ejemplo problemas de concentración, exceso continuo de actividad (además inician muchas tareas y terminan pocas), problemas de ansiedad, inseguridad, baja autoestima (al ser catalogados como “niños malos” ellos mismos se lo acaban creyendo), problemas de relación con los iguales y con adultos, fracaso escolar, problemas de conducta etc. Pueden experimentar cambios en el estado de ánimo y miedos, así como emociones de frustración constantes. Dada además su comorbilidad con otros trastornos (es decir, la posible aparición de otras dificultades psicológicas que acompañen a éste) es importante que acudamos a profesionales expertos que hagan un buen diagnóstico diferencial así como una intervención ajustada a las necesidades presentes. Por ello, en primer lugar, debéis acudir al pediatra para que haga un estudio profundo de vuestro hijo y os derive a los especialistas médicos y expertos en trastornos del desarrollo (neurólogo, psiquiatra, psicólogo infantil etc) para primero descartar la presencia de otras patologías físicas (por ejemplo, problemas sensoriales, problemas del sueño, trastornos neurológicos, síndromes genéticos, etc)

Habrá que realizar un adecuado diagnóstico diferencial con otros problemas (por ejemplo dificultades de aprendizaje, depresión, trastorno bipolar, problemas de ansiedad, de conducta, problemas ambientales etc), así como valorar las consecuencias en los ámbitos del niño y las necesidades del entorno familiar. La coordinación entre profesionales es fundamental para optimizar los beneficios de la intervención farmacológica, psicológica y educativa así como ayudar al niño a regular su sintomatología diaria y fomentar su bienestar y calidad de vida.

Los psicólogos especialistas procuran acompañar a su hijo y a su entorno familiar ante las dudas y miedos que puedan surgirles en este proceso. Están para orientaros.

Mar Boada Pérez
Psicóloga de la Salud y Especialista Infantil
Centro Alba Atienza Psicología

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