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ESTÉTICA Y BELLEZA

¿Cómo cuidamos la piel en Invierno?

El frío provoca una gran deshidratación cutánea debido a la vasoconstricción de los capilares que éste provoca. La reparación celular se ralentiza, la capa formada por las células muertas aumenta e impide que la secreción sebácea llegue con facilidad a la superficie para lubricar y nutrir la epidermis. Además el calor de las calefacciones provoca la evaporación del agua de la piel.

En algunos casos aparecen descamaciones y rojeces por exceso de deshidratación, sensibilización y cambios bruscos de temperatura.

Con el cambio de estación debería cambiar nuestra rutina de belleza y alimentación. Nuestros cuidados deben estar destinados a proteger la barrera natural de hidratación para mantener el manto hidrolipídico óptimo.

La contaminación se adhiere a la piel, la obstruye y genera una película de suciedad que genera hiperqueratinización. Algunos contaminantes químicos aceleran esta sensibilización y dan lugar a dermatitis alérgicas.

En pieles grasas estos fenómenos ambientales favorecen la aparición de granitos y puntos negros y en pieles secas aceleran el enrojecimiento. Por eso es conveniente:

· Limpiar la piel dos veces al día (mañana y noche). Utilizar un cosmético limpiador para pieles sensibles que tienen un buen contenido en detergentes.
· Tonificar con un tónico sin alcohol.
· Como consecuencia del menor aporte de oxígeno y nutrientes en la piel se ralentizan los procesos de regeneración y hay que ayudar a la piel a renovar. La piel activa los procesos de renovación y reparación por la noche, por lo que debemos ayudarla a renovarse con un producto específico antes de acostarnos.
· Por el día debemos utilizar cremas con alto poder de hidratación con activos antipolución que proporcionan oxígeno a la piel, antirradicales libres, detoxificantes, prebióticos para aumentar las de-fensas y reestablecer la ecoflora de la piel.
· No nos olvidemos del contorno de ojos. La piel más fina y frágil del rostro, donde más se acentúan los signos de estrés, como bolsas y ojeras. Aplicar contornos de ácido hialurónico, darutósido y acacia para contrarrestar estos síntomas.
· Los labios, otra parte de nuestro rostro muy expuesta. Protegeos con activos como la manteca de karité, vitamina E y extracto de granada, de gran poder antioxidante.
· Las manos: En la calle siempre guantes y utilizar cremas con activos como karité y los omegas para regenerar, reparar y proteger esta zona tan expuesta.

La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano

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