Lujo y cosmética

Lujo y cosmética

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Siempre recuerdo la teoría del fósforo cuando a mi vida llegan cosas importantes. Laura Esquivel me ha influido bastante desde que hace muchos años cayó en mis manos su libro “Como agua para chocolate”. Dice esta teoría: todos nacemos con una caja de fósforos adentro, pero que no podemos encenderlos solos… necesitamos la ayuda del oxígeno y una vela. En este caso el oxígeno, por ejemplo, vendría del aliento de la persona que amamos; la vela podría ser cualquier tipo de comida, música, caricia, sensación, palabra o sonido que engendre la explosión que encenderá uno de los fósforos. Por un momento, nos deslumbra una emoción intensa. Una tibieza placentera crece dentro de nosotros, desvaneciéndose a medida que pasa el tiempo, hasta que llega una nueva explosión a revivirla. Cada persona tiene que descubrir qué disparará esas explosiones para poder vivir, puesto que la combustión que ocurre cuando uno de los fósforos se enciende es lo que nutre al alma. Ese fuego, en resumen, es su alimento. Si uno no averigua a tiempo qué cosa inicia esas explosiones, la caja de fósforos se humedece y ni uno solo de los fósforos se encenderá nunca.”

A lo largo de nuestra vida recibimos el oxígeno del amor de nuestros seres queridos, las velas que encenderán nuestros fósforos no se encuentran por casualidad, hay que buscarlas….

Muchas veces olvidamos buscar nuestras velas ayudando a los demás a buscar las suyas. Pero… ¿Y si por una vez resulta que ellas solas aparecen ante nosotros? Nosotros podemos acercarte aún más.

En la búsqueda incansable de la felicidad diaria vamos dejando de lado cosas imprescindibles para nuestro bienestar: reflexionar, tranquilizarnos, dormir, etc. Estos pequeños “ratitos” que debemos dedicarnos a nosotros, pasan de largo sin darnos cuenta y, a la larga, van causando pequeñas magulladuras que se hacen visibles en nuestra piel.
Un día te levantas, te miras al espejo y piensas: “¡Oh! ¿Cuándo he envejecido tanto?”.

El envejecimiento aparece poco a poco en nuestras vidas, pero lamentablemente, en la mayoría de los casos nos damos cuenta cuando los signos ya son demasiado pronunciados y creemos que ya no hay marcha atrás. Pues, ahora, podemos afirmar que sí la hay.
Los últimos avances en la cosmética antienvejecimiento han desarrollado la última tecnología multigénica capaz de revertir el paso del tiempo en la piel. Una nueva dimensión cosmética que llega hasta la expresión de los genes cutáneos para impactar sobre el envejecimiento de las células y recuperar la juventud natural.

Lujo y ciencia se fusionan para crear un arma prodigiosa para luchar en la batalla contra el envejecimiento.

Despierta la juventud de tus genes con TIMELEES PRODIGY, un nuevo y revolucionario tratamiento formulado con más de 25 ingredientes activos puros. Combatimos el envejecimiento activando, perfeccionando y potenciando la calidad (con trufa blanca y teprenona), la funcionalidad (con proteoglicanos y té combucha) y la génesis celular (con células madre y factores de crecimiento).

Entre los principios activos más importantes destacamos:

– Factores de crecimiento: que actúan para reparar y rejuvenecer la piel, redensifican y estimulan la formación de nuevas células y suavizan el aspecto de las arrugas.
– 50 millones de células madre de la Rosa Damascena: Renueva y rejuvenece la epidermis, refuerza la elasticidad y firmeza cutáneas y aporta luminosidad a la piel.
– Trufa Blanca: “El diamante blanco”: Aporta luminosidad y firmeza a la piel. Tiene un potente efecto antioxidante, mejora la hidratación y la nutrición cutáneas.
– “El perfume”: Contiene una romántica y delicada fragancia floral cuidadosamente creada para proporcionar una frescura inicial y finalizar con un toque de perfume maravilloso en la piel Ponemos en tus manos la más avanzada tecnología para luchar contra los signos del envejecimiento en la piel.

Timeless Prodigy es una joya, es la vela que te falta, y lo tenemos en exclusiva en María Rosa Ergoestética.

Estas Navidades regálate un capricho, o… ¿Por qué no? Pídelo en tu carta a Papá Noel o los Reyes Magos.

Lo mejor ya no está por llegar… Lo mejor YA ESTÁ AQUÍ!

 

María Rosa

Eergoestética

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